Ultimos minutos. Nuevos momentos



Arrodillados los minutos agonizan
mientras las esperanzas recicladas
comienzan a latir

Un año tiene tantos momentos
como humanos respirando en un segundo
Algunos instantes necesitan ser olvidados
otros se acumulan para el recuerdo
pero ya se acaban
en un momento precisamente acordado.

Surgen deseos de cambio
cuando el viaje sufrió temporales
y el camino transcurrió
en una cuesta abajo casi constante

Empezar nuevos segundos
no es empezar de nuevo
pero el estreno da esperanza
otro momento en un mundo mejor
es viable

Los autoengaños
pueden orientarse para bien
como la luz que desprende
una bombilla recién estrenada
con la que todo parece
más brillante
todo parece posible

Atracados en la orilla del recuerdo
los minutos se acumulan
esperando a que pase el temporal
y brindamos por los nuevos
con la expectación que da
la inocencia que aun se conserva
gracias al doblez de la vida.



Que despidáis vuestro particular año 2009, en mi caso lo haré para siempre guardando cerquita los momentos más intensos y olvidando el sufrimiento que ya no sirve.
Cuando leáis esto ya estaremos estrenando juntos momentos nuevos y lo bueno de todo es que ¡aquí seguiremos!

Buscotrabajopuntocom



Pues si, tal y como dice el título de este post, busco trabajo y añado, denodada e indiscriminadamente. Llevo mucho tiempo en paro literal aunque no es del todo cierto pero, como diría Michael Ende, eso es otra historia. El caso es que mis últimas semanas se han repartido entre la búsqueda de empleo por Internet, el mailing, las visitas a las oficinas del INEM, el estudio para oposiciones…

Es todo un mundo la búsqueda de empleo. Todo el que esté o haya estado en esta situación convendrá conmigo que dicha búsqueda es un trabajo en sí mismo. Te levantas por la mañana, pronto, porque otro síntoma es un raro insomnio que te hace dormir horas sueltas, y enciendes el ordenador para consultar las nuevas ofertas disponibles o para darte de alta en algún nuevo buscador.

Nunca imaginé que hubiera tantos portales de empleo. Creo que mi currículum está más publicitado que la coca cola; que si monster, trabajarpuntocom, trabajospuntocom, infojobspuntocom, mediajobsputopuntocom, ramdstadpuntocom, pageperssonelpuntocom,… y sigues con los portales de las ETTs como Adecco, Manpower, Tempotel,…

Tengo dudas de si estos portales sirven de algo, lo que me ocurre también con el INEM pero eso es también otra historia. El caso es que cuando me inscribo en alguna oferta supuestamente recién sacada del horno veo que ya hay unas 400 o 500 personas apuntadas en ella. ¿Pero esto qué es? ¿Hacen cola por la noche para esperar que salga y apuntarse en masa con diferentes nombre y curriculums? ¿O sacan dichas ofertas con esos números para que te desanimes y no te apuntes?

Estas ofertas pasan a una gran bolsa personal –cada portal te envía un correo de inscripción que coleccionas- y en tu perfil están eternamente en estado “Recibido”, incluso algunas pasan a “En proceso” que te hace una ilusión bárbara “son 400 € por 8 horas copiando datos y piden húngaro hablado y escrito junto con un master del universo, pero… ¡estoy en proceso!”. Finalmente, y de estas tengo muchas repetidas, están las que pasan a “Descartado”. Creo que tengo el record de tiempo de rechazo, el otro día fui descartada en una oferta en unos 3 nanosegundos que digo yo que quien leyó mi currículum debe disfrutar del don de la lectura rápida porque si no, no me lo explico.

Y no es que mi currículum sea malo, no lo creo, en todos estos años he realizado tantas tareas que podría conseguir el título de “trabajadora comodín” pero me han rechazado en tantas ofertas que estoy pensando en cambiar mi currículum y poner un escueto “Sé leer y escribir”, no sé, igual así me llamarían solo por pena, qué se yo.

Por otro lado están las cartas o mails que envías como “candidatura espontánea”. Preparas tu carta de presentación, tu currículum en papel dina4 de 100 gr. (que se vea que no es del todo a cien), haces tus etiquetas, las envías con ilusión y… nunca más se supo. Creo que la resolución de este misterio está en la palabra “espontáneo”, según reciben tu historial laboral perfectamente ordenado ellos tienen una reacción tipo “combustión espontánea” que les hace tirarlo directamente a la papelera más cercana.

En este tiempo de trabajo de búsqueda me ha cambiado incluso la manera de comunicarme. Antes enviaba mails con unos inocentes “Hola, ¿qué tal?” y ahora los empiezo todos con un “Estimados señores: Ruego tengan en cuenta mi candidatura para la selección de…” hasta que me doy cuenta de que, por ejemplo, le estoy escribiendo un mail a mi hermano para decirle que el fin de semana subo al pueblo y tengo que retractarme.

No puedo olvidar, dentro del apartado de los portales de empleo en Internet, de las ofertas en sí mismas. Es todo un mundo que te depara sorpresas, casi siempre desagradables. Bueno, no, a veces salen ofertas que son tan buenas que huelen un poco a timo de la estampita. Como por ejemplo la de la “Oferta del año” en la que te dan un coche, te pagan una pasta y solo tienes que escribir un blog sobre tu experiencia. Efectivamente, me apunté ¡ipso facto! Eso sí, según dicen en la página esperan que les lleguen más de 100.000 solicitudes con lo que lo veo más difícil que ver que gobierno y oposición arriman el hombro para poner solución a esta mierda de problema llamada Paro.

Luego están esas ofertas en la que crean el nombre de un puesto que suena a que, si te contratan, todo lo que es posible hacer en la empresa te va a tocar a ti (un término como polivalente da mucho que sospechar) Y por último y no por ello menos importante están las que traspasan la línea de la explotación tristemente legal como pedir una persona interna con un día libre al mes que lave, planche, limpie, cuide a los niños, entre otras tareas, por 750 € al mes… eso sí con medias pagas y seguridad social ¡no se vaya usted a creer! Además, esto lo hace en su casa y gratis!.

Otra opción de trabajo es aprobar una Oposición. Por curiosidad he consultado en la página de la Real Academia Española el significado de dicha palabra y casi me da la risa. Miento, me ha dado la risa:

Procedimiento selectivo consistente en una o más pruebas en que los aspirantes a un puesto de trabajo muestran su respectiva competencia, juzgada por un tribunal

Aha. Si, claro, en las pruebas de las oposiciones se muestra claramente la competencia para cubrir el puesto, si, si.

Pero bueno, la oposición es otra alternativa de empleo golosa y también bastante trampa. Esa sensación me viene porque mientras estudias y te preparas para la prueba piensas que puede ser posible, es más, te convences porque visualizándote positivo las posibilidades de triunfo aumentan (eso dicen) y vas a tope. Según llega la fecha fatídica tus fuerzas e ilusiones han mermado sustancialmente. Mantienes esa sonrisa forzada de confianza y temblorosamente te repites “puedo aprobar, puedo sacar plaza” viendo a la vez a las chorrocientasmil personas que en ese preciso momento están haciendo el mismo ejercicio y tienen las mismas posibilidades, si no más que tú, de aprobar y obtener el puesto. Al final desearías que una enfermedad leve ataque al resto de candidatos y que el día del examen no puedan alejarse más de 3 metros del baño más cercano.

Si, las oposiciones sacan al ser más abyecto que hay en ti.

El caso es que hasta ahora me había negado a hacer oposiciones - me cuesta estudiar por obligación, es algo contra lo que nunca pude luchar- pero, dadas las circunstancias, el tema no está para dejar pasar oportunidades y en ello ando. Lo bueno de todo esto es que, gracias a los psicotécnicos, he descubierto de nuevo lo que es contar con los dedos,he recordado que se puede dividir y multiplicar sin calculadora, he mejorado mi memoria fotográfica y espacial y me he reafirmado en mi creencia de que estudiar leyes es lo peor del mundo mundial.

En cuanto a la manera de publicitar el currículum de uno hay varias opciones originales, como por ejemplo la de Wilson cuyo currículum, como veis en la primera foto del post, es muy completo y en una hoja como mandan los cánones. Este chaval serio y responsable –que conste que son sus palabras- empapeló todas las farolas y postes de mi barrio con éste anuncio que, una vez terminas de leer, te dan ganas de llorar no sé si de risa o de miedito por constatar la cruda realidad (yo opté por una mezcla de las dos).

Otra manera diferente de publicitarte es el que ha realizado un tipo llamado Ibai en este vídeo al que no puedo añadir comentario alguno. :



Me he puesto a escribir sobre esto porque llevo tantos días con la misma cantinela que se me acumulan las impresiones, las curiosidades y la rabia de lo injusto que es todo esto. Y mi intención no es sacar mi currículum aquí, no es una plataforma para eso pero tampoco pierdo nada por ofrecer mi tiempo, mi forma de trabajar, mi “disposición inmediata” –ni sé las veces que he escrito estas dos palabras- y mi currículum bueno aunque mejorable. Así que si sabéis de algo no dudéis en comunicaros conmigo para informarme. Iba a decir que se gratificará pero como no sea con una caña y tapa gratis… Eso sí, mi única condición es que se cobre a fin de mes y a poder ser algo que sea un sueldo, no una broma. Puede sonar a perogrullada pero sé de lo que hablo, os lo aseguro.

Sé que no son fechas para ponerse tremendo, que son días de buen rollo y de felicidad con fecha de caducidad pero qué queréis que os diga, aunque vaya a ser navidad, para mi todos los días son iguales. Eso no quita para que pueda desearos lo mejor, qué leñe, es algo que todos nos merecemos así que espero que todo os salga como queréis en este año que viene y que paséis buenas fiestas con los vuestros. Yo entre comida y cena seguiré buceando en la búsqueda de mi porvenir.

Aquí os dejo una postal navideña que puede acoplar los dos temas de este post. Sin acritud :)

Verborreic Woman



Todos los hombres son unos asquerosos, van a lo mismo. Cuando no le funciona el asunto en casa están buscando a otra. De verdad… conocí a una mujer, déjame decirte, que su marido, un cabrón, no se le puede llamar de otra manera, un día vino y, déjame decirte, tenía algo pegado a la camisa. Le contó que al andar se tropezó con una mujer que llevaba eso pegado en la blusa y que accidentalmente se le pegó a el. ¡Pero no era cierto! No, ¡había estado con ella toda la tarde!

¡Ay hija! Me decía ella, ya he pasado antes por esto, con otros tres ¡me ha pasado lo mismo! Lo que yo te digo, ¿los hombres? ¡Son unos sinvergüenzas!

La mujer que es mujer lo es siempre, déjame decirte, pero las hay que… ¿ves a ese que está ahí en el portal? Está con Mabel. Si mujer, ¡esa que lleva ya no sé cuantos líos con hombres! Pues si mujer, déjame decirte, si, ya hemos hablado un rato eh? Y mira yo, la verdad, que no me gusta nada andar con chismorreos. No. Yo bajo, hago la compra y, déjame decirte, me subo a casa y ¡que la gente, déjame decirte, haga lo que quiera!

Que me alegro de verte bien, siempre le pregunto a tu marido. Yo ando con unos dolores… ¿y qué quieres? Hay días que me levanto la mar de bien y, déjame decirte, luego empieza un dolor que no hay quien lo aguante…


Ella, mujer de edad avanzada, bajita, redonda, con las cejas finamente pintadas en un cutis de porcelana, es peligrosa. Ahora lo sé. Verborreic woman comienza con estas palabras una charla interminable. Parece una conversación pero es un monólogo cruel que no puedes cortar. Es imposible. Como una araña dialéctica te va atrapando en su fina red de chismes y aseveraciones categóricas, normalmente, sobre el género masculino.

Creo que sus superpoderes le llegaron al enviudar. En ese momento descubrió que nunca tuvo una caricia bien orientada, bien propiciada sino solo obligaciones y deberes que cumplir. Su matrimonio careció de conversación y cuando su marido murió, “déjamedecirte”, los cambios surgidos crearon un ente lleno de palabras, sacos de palabras, momentos de soledad y una amargura por desconocer una relación humana y pasional.

Teje y teje frases y es imposible dejar de prestar atención a esas cejas perfectamente pintadas y al cutis brillante que utiliza como hipnótico. Al cabo de un rato despiertas del encantamiento y vas avanzando para dar por concluida su conversación imparable. Pero Verborreic woman es astuta, con un movimiento preciso te agarra del antebrazo y suelta perlas y preguntas pretenciosas como “¿Y tu estás casada? ¿No tienes novio? Haces bien, mejor sola, si es que los hombres… ¡mejor colgados!”. Ganas me daban de replicar que entonces solo nos queda casarnos y acostarnos con mujeres, pero no quería provocar a la señora un ataque de apoplejía en plena calle ni que mi madre, a la que acompañaba, sacara la fuerza suficiente para darme un capón.

Pienso en el porqué de tanta amargura a los 70 y creo que no lo descubriré nunca, quizá si llego a esa edad sin dar importancia a lo que verdaderamente la tiene. Esta reflexión la he oído en más ocasiones de boca de mujeres en esa llamada tercera edad. Intento dar con la clave pero no soy capaz.

Siempre me ha llamado la atención la pérdida de tiempo en discutir sobre las diferencias entre hombres y mujeres. También tuve mi época de entrar en esas inútiles disquisiciones pero hace tiempo que desistí de buscar las diferencias y fue porque decidí ver al hombre y a la mujer como personas sin género y sin orientación sexual. Con la orientación política me cuesta más hacer ese ejercicio pero espero lograrlo algún día.

Por eso me sorprende este tipo de declaraciones sobre los hombres, esa visceral animadversión. Más que sorprender, me apena que las mujeres como Verborreic woman se hayan perdido vivir la pasión, disfrutar de los abrazos, de las muestras de cariño porquesi. Se van cerrando como ostras y el resentimiento que guardan explota a la mínima de cambio. Puede ser que viertan sus frustraciones en el juicio de otras vidas, se rebelan cuando alguien disfruta de momentos, para ella, políticamente incorrectos, aunque son los que la vida nos ofrece sin pedir nada a cambio más que eso, vivir. No son malas personas, solo el resultado de cumplir una programación personal autoimpuesta y arrepentidas de no haber roto con ella.

El ejercicio de retirada sin víctimas parece que está dando su fruto. Hemos avanzado dos pasos y he conseguido soltarme de su mano. Con un “Pues nada, ale, a seguir bien” conseguimos zafarnos de su red de palabras y de sus miradas escrutadoras que estremecen. Cuando me quiero dar cuenta, tengo agarrado el brazo de mi madre con fuerza, como buscando cobijo aunque soy yo quien la sujeta y no puedo evitar un comentario “Mamá, esa mujer da miedo” Ella se ríe y me hace comprender que la próxima vez tengo que hacer caso a esos pellizcos intencionados en el brazo para acelerar el paso y evitar cualquier contacto con Verborreic woman o similares.

Tipología subjetiva





Almas de Caín, envenenadas
con surcos de incongruencias
que la horadan
tiñendo de falso su origen
del que reniegan, incómodas

Almas de cántaro
vaciadas con cucharitas invisibles
abren huecos donde duele
Ellas cierran sus ojos
no sufren, solo deambulan

Almas que no son almas
sinsentidos crueles
que mataron sus sentimientos
disfrazaron la debilidad
con egocentrismos ridículos

Almas que juegan tramposas
con las cartas de otras almas
Saltan ante reacciones traviesas
las máscaras casi caen
pero tienen la fuerza
que da la inconsistencia
de repetir ininterrumpidamente
mensajes inventados.
 

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