19 de junio de 2007

No pienso tanto en tí

Recordando sentimientos

No pienso tanto en ti,
mentiras que me repito,
pero siento tus manos
alrededor de mi cintura
y tu aliento en mi espalda.

Subo la escaleras y hasta ahora
no echaba de menos
tu espacio detrás de mí.

Nunca he pensado en un olor
pero el tuyo me asalta
sorprendiéndome.

No digo que te quiera,
que te ame,
si no que te has convertido
en parte de mi espacio,
de mi mente.

Mis poesías a un sueño
tienen fiel reflejo en lo nuestro.
No es algo eterno ¿o sí?
Es una esencia
que se mantiene
en el tiempo
con tu nombre,
con el mío.

Te has ido como un bonito sueño
dejando los deseos colmados
pero como ser humano egoísta
desearía encerrar
todos esos sentimientos
desgranados
para disfrutarlos
cuando mi alma
evoque la pasión,
cuando mi dolor
me traspase.

17 de junio de 2007

6 de junio de 2007

Preguntas, preguntas, preguntas

Dicen que los humanos nos diferenciamos de los animales porque, entre otras cosas, tenemos raciocinio, pensamos. Si observamos algunos especimenes esta teoría cae estrepitosamente en la más absoluta de las falacias ¿Qué el hombre piensa? Pffff, si pensara ¿tú crees que en Madrid Gallardón sería alcalde? Bueno quizá si pero ¿Esperanza de nuevo en la Comunidad? Vale, dejo la política que me enciende. Quizá en otro post.

Lo que es claro que nos diferencia de los animales es que los humanos hacemos preguntas. No quiero decir que nos preguntemos internamente sobre a dónde vamos, de dónde venimos, me sentarán bien las mechas rubias o deberé decirle a mi novio que le odio. No. El ser humano se pregunta mucho, es cierto, pero más que preguntarse a sí mismo, siente predilección, un deseo irrefrenable por preguntar a los demás.

¿Cuántos tipos de preguntas hay? No sabría enumerarlas todas pero he aquí algunas: preguntas recurrentes, retóricas, tontas, preguntas evidentes, preguntas periodísticas, están las inquisitivas, las sabias, las agudas, preguntas trampa, preguntas categóricas… todas estas y muchas más te acompañan a lo largo de toda tu vida.

Cuando no levantas ni 3 palmos del suelo siempre hay alguien que hace la pregunta trauma: “A ver Maria Jesús ¿a quién quieres más, a tu padre o a tu madre?” ¿No va cargado con muy mala leche? Intentas salir como puedes, en tu cabeza bulle una respuesta que no quieres dar “hombre, les quiero pero… quiero más a mi madre porque mi padre me da unas collejas…” y en ese momento de sudor frío eres salvado con el gong de un alma caritativa que suelta “a los dos por igual ¿verdad Maria Jesús?”. La besarías hasta que llegara el juicio final.

Otra pregunta que no falla nunca es ¿qué quieres ser de mayor? La primera vez que te lo plantean nunca, y repito, nunca sabes qué contestar. Se abre ante ti un abismo de posibilidades de las que solo dominas 3, léase: maestra, peluquera y astronauta. Soy mujer nacida en los 70, es lo que hay, si me la hicieran ahora mi respuesta hubiera sido: funcionaria, dentista y novia de Beckham.

¿Y qué me decís de la eterna pregunta trampa que nos acompaña desde que comenzamos a tener vida social? Tu madre discutiendo contigo sobre todo el tiempo que pasas con tus amigos y las tonterías que haces con ellos, tú defendiendo el bastión de la amistad. En ese momento ella te dice con esa jodida sabiduría que le caracteriza: “A ver Maribel ¿si tu amigo se tira por un puente, tú vas detrás?”. Joder, a mi esa pregunta me hizo polvo. Realmente sabías que tu amigo hacía el gilipollas pero… ¡te reías tanto haciéndolo con él!.

De pequeña era conocida por ser catadora de charcos. En Bilbao antes de la amenaza del cambio climático y de convertirse en Bilbao Tropical llovía mucho, durante meses y había muchos, pero que muchos charcos a la orilla de la carretera que nos llevaba al colegio. En esos días lluviosos iba con mis Katiuskas probando la profundidad de todos los charcos y jugando al hinque con mi paraguas. ¿Conclusión? Era una rompedora nata de botas y perdedora de paraguas. Esas cosas hacíamos mis amigos y yo pero mi madre no lo entendía. A la pregunta sobre mi amigo y el puente, siempre la acompañaba el silencio…

Durante nuestra vida nos hacen muchos tipos de preguntas como éstas que normalmente nos pillan desprevenidos, pero hay uno que directamente nos tira del caballo, son las que yo llamo preguntas desarme. ¿Qué son las preguntas desarme? Aquellas que irremediablemente siempre nos encuentran a contrapié.

Tu vida transcurre relativamente tranquila, llevas años cimentando todo lo que vas pisando, confiando en tus posibilidades, avanzando e intentando no caer en el lado oscuro, evitas usar no más de 5 libros de autoayuda que fueron interesantes pero que nunca lograron su objetivo, cuando, creyendo que estás en la parte más estable de tu camino, alguien sin motivo aparente te hace ese tipo de pregunta. De repente tu final del arco iris desaparece, a tomar por el culo el camino de losas amarillas ¿quién apagó la luz y me dejó a oscuras?

Odio las preguntas desarme porque siempre persiguen un fin que no es el tuyo, es una curiosidad malsana del que te pregunta por saber algo que sabe a ciencia cierta que no te has planteado nunca o que quizá evitas plantearte por alguna sabia razón. O bien es la pregunta que él se hace a si mismo y busca respuestas que le sirvan.

"Profesionalmente ¿cómo te ves dentro de unos años?" Esa fue la mía. ¡Ay que joderse! Que ¿cómo me veo? Bastante con verme todos los días yendo a trabajar, pagando la hipoteca, bandeando las normas sociales que supuestamente debe cumplir todo ser viviente, e intentando ser feliz con todos mis fallos ¿No es suficiente todo eso?

Pues no, llega alguien suelta la pregunta y comienzas a recoger pistas para ver por donde ibas. Te sientes desorientado y vacilas al responder buscando en lo recóndito de tu mente algo que llevarte a la boca para acallar ese gesto de superioridad y de curiosidad malvada del que te interroga.

Se te queda cara de pardillo, te rebelas contra eso y muestras tu cara de persona segura y replicas: “que ¿cómo me veo profesionalmente? Pues siendo la mejor escritora del mundo y firmando libros a troche y moche en la feria del Retiro; o bien como la mejor guionista de películas españolas de éxito, de esas de las que hacen remakes los americanos”, cuando lo que es más te apetece responder y que además es cierto es “que ¿cómo me veo profesionalmente en un futuro? ¡Jubilada!”.

No quiero que me hagan preguntas de ese tipo, las siento como un ataque. De todas formas he de decir que con la edad, la experiencia y también, por qué no, con las decepciones, cada vez me repongo con más rapidez de este tipo de cuestiones. Es más, a veces hasta digo la verdad aunque no sea políticamente correcto.

Ahora soy yo la que pregunta pero inocentemente ¿Cuál es tu pregunta desarme? Me sería útil para evitar ponerte en el mismo brete (prometo no utilizarlo en tu contra).

Ah, ¿que no te lo habías planteado nunca? ¿que no sabes que responder? Uy, esa cara de sorpresa... no, de verdad, no es importante. Déjalo, no hace falta que me lo respondas, ya si eso otro día...

... Me tengo que ir....

5 de junio de 2007

Noticias....

Máximo


Me he despertado con la noticia: ETA da por roto el alto el fuego.
¡Mierda! ¡Joder! ¡Dios! ¿Por qué?... Mi estado de mala leche matutino se dispara con esta noticia. Leo su comunicado que rezuma cinismo a manos llenas, mentiras y manipulación. Esto no ha hecho más que empezar, de nuevo.
... Respiro hondo...
Meto la esperanza que me queda en el tarro de la utopía y lo guardo para mejor ocasión.
Espero poder abrirlo pronto...

28 de mayo de 2007

Lisboa evocadora

En Lisboa
las calles empedradas
brillan tras las lluvias tardías
Colinas rayadas
por tranvías traqueteantes
Colores de calles estrechas,
fachadas tecnicolor
con parches de ropa tendida
Andar por sus calles
es conocer un aroma
a leña y azúcar

Lisboa es melancolía,
un timbre que canta fados
llenos de soledades
Canta al destino esquivo
presente en la piel
de las mujeres de Alfama.

Lisboa es amor a manos llenas
lloro y tristeza
color, suspenso, incertidumbre
es carcajada medida
es amiga de siempre
que te espera a una puerta.

Cuando me despido
un anhelo a regreso
va llenando mi calzado
Pienso en ella cuando lloro
cuando río deseo viajar en el 28

Pero estoy lejos
añorando
Siento en mis venas
lo que es un fado.

I don't like mondays

Desearía ser cualquier otra
no levantar ni un ápice mi cuerpo
de las sábanas tatuadas.
En estos momentos envidio a cualquiera
que no sea yo.

Pienso en desaparecer
como la bruma,
a ras de orilla.

En el tren cierro los ojos
Mal humor, resaca de lo no hecho
fuerzas para lo que me queda.
Abro los ojos y sigo siendo yo
jodida por ser lunes
deseando ser cualquier otra.

27 de mayo de 2007

20 de mayo de 2007

Poesías para vivir y respirar

A veces me asaltan los versos
como miradas furtivas
de químicas esquivas.
Me invaden historias
canciones no escritas.

Cierro los ojos
a todo lo que me hace daño
ahí está esperando,
con sonrisa burlona:
¿Pensabas que me había ido?

Observo, traslado, respiro, amo,
mimetizo historias
regresa el amor dormido
los versos brotan salvajes

Ya no intento contenerlos
son cascadas públicas
que mis lágrimas
no pudieron borrar

3 de mayo de 2007

Milagritos

De Pepito Grillo


Pelo rubio y largo
sonrisa franca
hombros abiertos
como tu rostro.

Complicas tu vida sencilla
descarrila sin pretenderlo
desbarajustes diarios
llenan tu vida.

Alegría contagiosa
soledad acompañada
maternidad medida, disfrutada
Lorenzo tiene suerte de quererte.

Es en esos ojos negros
que se leen años,
minutos de vida
toda la que queda atrás
se intuye.


Sé tu
disfruta de ti
salte
y no regreses.

No sabes cuánto te he querido

"No sabes cuánto te he querido"
Paco Bello

Son tus ojos los que busco
en cada mirada que se cruza
Intento andar sin tu sombra
y estás tercamente
unido a mis talones