30 de enero de 2026

La vida es una gilipollez

 

Sí, esta soy yo en el primer día del año en el que cumplo cincuenta y cinco y decido como buen propósito que ya es momento de aceptar que lo que te devuelve la cámara eres tú.

Nunca me gusto en las fotos que, en teoría, son reflejo de algo que eres, pero que no pareces, como cuando el espejo te devuelve a las seis de la mañana ese reflejo que te pertenece y por el que no das crédito.

Después de cincuenta y cinco vueltas al sol, después de las hostias vitales y del trabajo propio por el que una se limpia de basura los interiores y ventila, decido reconocerlo, soy esta mujer con más arrugas, ojeras, kilos, sarcasmo (mucho más), ausencias, buenos quereres, silencios, soledades y treguas entre otras muchas cosas.

De pequeña, desde que recuerdo, mi deseo era ser mayor. Quise siempre crecer, salir de ese cuerpecillo de niña o adolescente y volar donde fuera. “¿Qué es lo que quieres ser de mayor?” me preguntaba y me respondía “Eso, mayor”. 

Y ya lo soy. 

Soy una mujer mayor reconciliada en parte con esa niña y esa adolescente que tenía prisa por madurar. Quizá con la esperanza de que madurar te revistiera del superpoder de superarlo todo. Y no… no te lo da, aunque sí que pieza a pieza te da herramientas para sobrevivir sin que duela tanto.

El caso es que cumplo 55 años y como he oído a Manuel Vicent en la radio “La vida es una idiotez”, una gilipollez que consiste, en mi caso, en dar 55 vueltas al sol cuando la tierra lleva miles y miles y miles de millones rodeándolo.

Entonces, ¿qué son estos 55 años en la totalidad de la existencia? Efectivamente, una gilipollez.

Ahora eso sí, de los años de gilipollez que me quedan, espero que sean en su mayoría buenas gilipolleces, de las suaves, tranquilas y satisfactorias.

Por pedir…

14 de diciembre de 2025

A día de hoy




Soy la que necesita versionarse, necesita sentir, derrumbarse, alzar la voz, gritar, llorar, volver al silencio, doblar la vida para que quepa en la esquina de mi mochila.

Avanzar por caminos circulares, reconocer lugares comunes en los que reaparezcan ausencias.

No abusar del recuerdo, avanzar también por caminos nuevos transitados por otros en pasados desconocidos.

No busco trascender, busco sentir, busco que lo que ocurre me acaricie, me transforme, me desbarate, me ayude a recoger todos mis pedazos.

No quiero engañarme, también necesito morir a ratos, sentir que la tristeza ensarta mi energía en el panel de lo no hecho.

Soy también la que deja que la inercia la retrate, la que va ciega por un mundo que se oscurece como si no fuera con ella, lo que ocurre todos los días impares.

También soy la que se revuelve con todo lo que se retuerce y apesta a insolidario, inhumano, doloroso, inhábil.

Es por todo esto y mucho más que necesito ser espita que descargue todo el dolor que me ulcera el alma.

 

17 de agosto de 2025

La tristeza



La tristeza es aquello que, justo en la boca del estómago, tira hacia adentro sin piedad y te arranca del presente.

La tristeza te borra por instantes, te deja sin aliento, te desconecta lentamente, distorsiona el tiempo y el espacio dejando una visión borrosa del ahora.

La tristeza a veces se distrae dejándote sola y cuando vas recuperando el ritmo de lo que no ha parado, te sorprende molesta y a traición.

La tristeza revuelve, desubica, duele, resuena y rellena el vacío que provoca una pérdida.

La tristeza, aunque jodida es necesaria.

Me lo repito mientras desaparezco y vuelvo una y otra vez en las rutinas de los días.

9 de marzo de 2025

Me diagnostico silencio

 


Cuando el ruido cesa siento una presión en mis oídos como si el silencio pugnara por entrar y toda mi sinfonía personal luchara por evitarlo.

Creo que me diagnosticaré fases en el silencio, tiempo que irá aumentando en la medida que decrezca el ruido que irónicamente me ensordece.

30 de enero de 2025

Y me pregunto...

 


¿Qué es lo que estoy haciendo a estas alturas de mi existencia para sentirme satisfecha?


Traspasar el peso de los errores fuera de la responsabilidad de mi presente. 


Reconocer los inicios, los cabos sueltos e ir recabando fuerzas que dejé en barbecho. 


Recolectar las piezas en las que me descompuse reconociendo algunas que nos son mías, pero que me encajan perfectas. 


Dibujar los perfiles de una tranquilidad que reclamó su sitio y a la que, por fin, oigo.


Adelgazar las pretensiones de una imagen que no me representa.


Anotar todas y cada una de estas afirmaciones deseando no olvidarlas nunca.


Feliz mi cumpleaños



10 de noviembre de 2024

Entre nieblas

Foto Carolina Chavez (@enfoquenomada)

 

Pasó de puntillas hundiendo parte de sí misma 

en aquel momento que borró el olvido, 

el tiempo, el miedo a quebrarse, 

el desinterés, qué se yo. 


Hoy amanece sobresaltada

grietas quiebran su coraza, 

las abarca, las acaricia, las observa, 

cree reconocerlas.


Las arrugas le devuelven la figura 

de una sutil huella, 

de un paso de puntillas que, 

a pesar del olvido, el tiempo, 

el desinterés, 

el miedo a quebrarse, qué se yo

quiso guardar entre nieblas. 


Caro, gracias por tu confianza en mi errática creatividad


27 de octubre de 2024

Airearse

 


Cuando,  a pesar de todo, la figura galvanizada que marcó el valor, el miedo, el amor, la verdad, incluso el odio comienza a corroerse, caen en cascada una serie de concepciones, requisitos, cátedras disfrazadas, barnizadas, seguras de mantener un mentiroso estatus poderoso y eterno.

No hay como mirar desde el otro lado del esmalte para comprobar que nada, nadie, ningún ente, pensamiento, omisión o acto es inamovible.

Nada, nadie, ninguno.

Hay que aprender a orearse porque todos llevamos en nosotros un determinado porcentaje de podredumbre.

18 de agosto de 2024



Recordó la zozobra de aquel abrazo terminal, de aquel "no llego ni a la mitad de tus expectativas".

En aquel tiempo consiguió voltearse, verse desde otro lugar.

En aquel tiempo se arrojó a un abismo de nubes de azúcar.

En aquel tiempo convirtió el recuerdo en Utopía.

Hoy ese tiempo ya no es y aquella utopía transmutó en estatua de sal.

29 de julio de 2024

Ver-se



Cuando quieres verme 
aparta lo visible
lee entrelíneas,
sin juicios
acepta mis errores
no los cuentes, por favor, 
la cantidad puede cegarte
y tener una equivocada 
conclusión de mí 
o puede que descubras 
todos mis límites que, si unes, 
me dibujan.
12.11.21

30 de enero de 2024

LIII





Mientras se asientan nuestras incongruencias 

en una estructura propia, caótica y perfecta, 

avanzamos tanteando lo que ya somos 

una y 53 veces más