Instantes III

Miradas vivas
que se cruzaron
intuyendo aromas
sorprendidos de su realidad.

El, allí y ahora.
Ella, aquí y entonces.

Desencuentros en la esquina
que les vio a destiempo.
Amor contado, amor quijotesco
que se mastica en las noches
donde la pasión se pone rapsoda.

No llegó a tiempo,
se diluyó entre versos,
palabras candentes,
susurros mudos
capacidad de crear
alquimias de deseo

Era tan real el hueco de la almohada
tan corpóreo el olor inexistente
que no se sobresaltó
cuando sonó el timbre
del cajón donde guarda los deseos

Abrió confiada dejando entrar
todas las respuestas conocidas

Rápida la mano
abarca la cintura
susurra el roce
de un encuentro repentino
cabalga hacia el hueco
del abrazo prometido
el silencio cómplice
de los días anhelados
sensualidades resbalan
cayendo sonoras
por las curvas abruptas
repletas de receptores

Laguna (Despertares I)


El agua que estanca su camino
tiene tanto que contar que calla
para no espantar las ondas sueltas
que alteran la chicha calma

A veces el silencio agrupa
miles de voces altaneras
de experiencias irrepetibles
que no interesan a nadie.

Una piedra peregrina
golpea rítmicamente su piel
que por un momento despereza
hasta que el canto se sumerge
en un profundo silencio
y el olvido, cómplice,
amansa la superficie


Imagen de la laguna Salvadora, parte de las Lagunas de Ruidera

Amor en cápsulas (Poebroma VII)



Admiró sus ojos
siguió el perfil de su nariz
intuyó la suavidad de su nuez
imaginó revolver el flequillo casual
disfrutó la danza de sus manos
su risa la llenó por dentro
memorizó sus frases
y el timbre de su voz
acarició los tuétanos
El cuerpo
se esculpió en mil formas
lo desnudó en otras tantas
Estuvo contemplándolo,
vigilando su presencia
siguiéndolo, adorándolo
Pero todo acaba
y transcurrido el tiempo
apagó el televisor
dirigiéndose de nuevo
sola a la cama

House, Aurreko House

Este relato es ficción, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
Y yo creo en las coincidencias
:-)

Vivo en un mar de dudas. Creo que me he enamorado. He conocido a alguien especial, alguien que me ha hecho sentir cosas que nunca he sentido por otra persona. Un hombre que me altera ya no solo con su presencia, ni con el halo que deja tras de sí, si no que me trastorna con el solo anuncio de su aparición.

Lo vengo observando desde hace varias semanas y este sentimiento ha ido creciendo día tras día. Puede que sea por cómo me ignora, o por esas miradas escrutadoras que me dedican sus expresivos ojos azules. Me dejó prendada su profesionalidad oculta tras una aureola de genio, su manera de andar, su desparpajo innato… no lo sé, pero desde que le conozco ya no soy la misma.

Todas las mañanas espero ansiosa ver aparecer a ese hombre alto, de una edad imprecisa, con su melena despeinada y un rostro desigualmente trazado. Lo parapeta una nariz amplia dispuesta en diagonal, unos labios gruesos con un gesto de un perpetuo beso no dado y sus ojos ¡ay esos ojos que descubrí el día que me miró! azules como el mar Cantábrico, inteligentes y algo pícaros, unos ojos que se esconden tras dos poderosas cejas. El cuerpo grande siempre vestido de blanco y una bata que cae sobre sus hombros con seguridad pero con la amenaza de salir volando en cualquier quiebro que haga al andar.

En mi mundo particular y cercano le llamo House, Aurreko House, porque sí, es médico, el mejor arreglador de techumbres humanas que ha parido la tierra donde nací. En lo suyo es el número uno, todo el mundo lo dice y puedo atestiguar que así lo es porque en estos momentos trata de curar la cabeza de un ser que es para mi el más importante. Y por ello le estaré eternamente agradecida.

Pero no es por eso por lo que creo que me he enamorado, aunque bien puede ser una de las razones, que ya se sabe que el agradecimiento puede confundirse con el amor. Pero no, es su forma de ser la que me vuelve loca.

Ya he dicho que este hombre me ha hecho sentir cosas que nunca sentí antes por nadie. Me pongo nerviosa, respiro aceleradamente, estoy pendiente de cualquiera de sus gestos, y cuando tengo su atención, cuando tiene a bien recibirme, quiero decirle tantas cosas en tan poco tiempo que solo logro hacerme comunicar con pocas frases. Y es que este ser de otro planeta ignora todas estas minucias humanas. Siempre va como si el mundo no fuera con él y cada día que me honra con su atención me deja una sensación de abandono, de anonadamiento, y termino aturdida en medio del pasillo.

Hasta ahora he tenido más rechazos que atenciones por su parte. Cuando me he acercado decidida, eliminando mi sonrojo y mi zozobra hacia él, alzaba su fuerte y certera mano y sin mirarme siquiera decía “No, no, no, noooooooooooo, no puedo, no puedo que tengo que ir al quirófano” mientras el dobladillo de su bata desaparecía en el ascensor.

Pero hoy me ha mirado, hoy que he decidido ignorarle, pagarle con la misma moneda, me ha mirado. Se ha acercado hacia la habitación sin dedicarme una palabra, ha ido a ver a su paciente y cuando salía he conseguido decir algo así como “Quiero hablar con usted”. No sé de donde he sacado el valor porque la fuerza que invertía para mostrarme indiferente se desmoronó al captar su atención. Su ojo derecho fijo en mi frente me ha procesado y su boca, dejando el gesto de beso en el aire, ha emitido las siguientes palabras “Muy bien, muy bien, hábleme pero mientras caminamos por el pasillo”.

Ha sido un momento mágico. En los 50 metros que nos separaban del ascensor hablaba con él manteniendo su interés, sintetizando toda la información que quería que me aclarase en escasos segundos y todo eso mientras seguía la esquina derecha de su bata blanca ondear por el pasillo azul celeste como sus ojos.

El resultado de su respuesta ha sido decepcionante la verdad pero me ha llegado tan hondo que su genial porte, su gran persona, me dedicara unos segundos…

Todos estos pequeños momentos, los rechazos, las parcas palabras, la manera que tiene de torturarme con desmanes y desplantes, esa personalidad de genio al que se le perdonan todas las excentricidades, hacen crecer en mí este sentimiento que me tiene confundida.

En serio, creo que me he enamorado pero a veces tengo dudas. No sé si lo que palpita dentro de mí es amor, admiración y necesidad de captar su atención o lo que realmente deseo, lo que crece en mi fuero interno son unas irrefrenables ganas de… darle una patada en sálvasealaparte.


Descanse compañero

Me ha pillado desprevenida, en otra cosa, lo que ha hecho que aún no me crea que Mario Benedetti haya fallecido.

Sabía que estaba viejito, que no llevaba bien la muerte de su mujer, que esto es ley de vida, que unos llegan y otros se van… pero me pilló a contrapié como siempre me pillan las muertes, incluso las más anunciadas

Don Mario tenía un don y debemos dar gracias que lo compartió con todos. A mi, como decía en el otro post, me ganó con “La Tregua”, de él tomé prestado el seudónimo de Avellaneda cuando me embarqué en esto de los blogs. A él le debo el gusto de releer su obra, de descubrir siempre algo nuevo y de ver a mengana y futano ser protagonistas de tantos y tantos versos.

Quería poner otro poema pero he recordado este pasaje de La tregua donde Martín Santomé cuenta los lunares de Avellaneda... es que me ha hecho recordar que hace tiempo también tuve esa necesidad

Martes, 19 de Marzo
Trabajé toda la tarde con Avellaneda. Búsqueda de diferencias. Lo más aburrido que existe. Siete centésimos. Pero en realidad se componía de dos diferencias contrarias: una de dieciocho centésimos y otra de veinticinco. La pobre todavía no agarró bien la onda. En un trabajo de estricto automatismo, como éste, ella se cansa igual que en cualquier otro que la fuerce a pesar a buscar soluciones propias. Yo estoy tan hecho a este tipo de búsquedas, que a veces las prefiero a otra clase de trabajo. Hoy, por ejemplo, mientras ella me cantaba los números y yo tildaba la cinta de sumar, me ejercité en irle contando los lunares que tiene en su antebrazo izquierdo. Se dividen en dos categorías: cinco lunares chicos y tres lunares grandes, de los cuales uno abultadito. Cuando terminó de cantarme noviembre, le dije, sólo para ver cómo reaccionaba: “Hágase quemar ese lunar. Generalmente no pasa nada, pero en un caso cada cien, puede ser peligroso”. Se puso colorada y no sabía dónde poner el brazo. Me dijo: “Gracias, señor”, pero siguió dictándome terriblemente incómoda. Cuando llegamos a enero, empecé a dictar yo, y ella ponía las tildes. En un determinado instante, tuve conciencia de que algo raro estaba pasando y levanté la vista en mitad de una cifra. Ella estaba mirándome la mano. ¿En busca de lunares? Quizá. Sonreí y otra vez se murió de vergüenza. Pobre Avellaneda. No sabe que soy la corrección en persona y que jamás de los jamases me tiraría un lance con una de mis empleadas.


Descanse en paz maestro, gracias por compartir su don con nosotros. Seguiremos recordándole en todas esas sensaciones que nos siguen provocando sus letras.

Por Mario

Por el blog de Abraham, otromundoesposible, me entero que mi amado Benedetti ha estado ingresado hasta hace unos días por una patología intestinal crónica. Por esa razón, Pilar del Rio, esposa de Saramago, desde el blog de la Fundación Saramago, junto con un grupo de amigos del autor propusieron formar -con la obra de Benedetti- una cadena poética por los blogs. Es una manera de acompañarlo en su recuperación y es también un homenaje a este gran escritor del que, personalmente, más frases y versos he subrayado.

Ya conocéis mi debilidad por este hombre y por su obra así que entenderéis que me apunte también en esta cadena

Me ha resultado complicada la elección de un solo poema (Viceversa, Chau numero tres, El sur también existe, Los formales y el frío, sus Haikus andaban luchando por ser los elegidos). Pero finalmente me he decidido por "Una mujer desnuda y en lo oscuro" del que copio los versos y un vídeo con la versión que hizo Serrat de su disco "El sur también existe" (el vídeo no es de lo mejor pero... se escucha todita la canción)


Una mujer desnuda y en lo oscuro

Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincón las telarañas
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansan.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro
una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte.




Señor Mario, compañero de tantas horas de lectura y provocador de tantas sensaciones, cuídese mucho.

La danza de los astros


Si creyera en la astrología
pediría a los planetas que se alinearan
para dar al mundo
una existencia plena,
para que los acuario
vertieran agua
donde navegáramos todos,
para que los piscis
nadaran con autonomía,
que los aries
dejaran volar libres sus sueños,
para que los tauro
abrazaran más,
para que los leo
se merendaran las injusticias,
que los capricornio
cornearan las infelicidades,
para que los sagitario
decoraran el mundo con sonrisas,
que los géminis
terminen con las falsedades,
que los cáncer
empaquetaran el pasado oscuro,
que los escorpio
nos encendieran por dentro,
para que se unieran a los libra
en las demandas silenciosas de caricias,
y que los virgo
desmelenen la vida de todos

Si tuviera poder,
inventaría una coreografía
donde los planetas danzaran
con el sonido de la utopía
Pero no sé de astros,
ni de numerología
ni sé si existe Dios
ni qué traje viste
Aunque realmente no me importa
Solo conozco el yo, el nosotros,
a los que prefiero
antes que el vosotros y el ellos
para cambiar el mundo

Demagogia llaman
a creer en imposibles
y me levanto muchas veces
con esta oratoria
acariciando mundos improbables
donde la entelequia es esa
que nos encontramos cada día
y que decoramos
para que sea más llevadera
sin olvidar que todo es posible

Tánatos Vs Eros

TÁNATOS

Resulta de tu palabra
un deje de compasión
hacia el camino que recorres

Hace tiempo que te escucho
no hago otra cosa
pero no logro encontrar
el razonamiento de tu dolor.

Sufres al tropezar
como lo haces
al andar con paso firme
porque, dices, sufrir es tu destino.

Te resistes a la sencillez
rechazas su presencia
ornamentándola
con ribetes de duelo.

Todo asomo de dicha
es replanteada hacia lo oscuro.
La belleza de tu sonrisa
resiste tensa, cautiva
y conmueve a la luz
empeñada en inundarte

Sales al mundo
con el miedo prendido
sin dar oportunidad
a lo que está por llegar
Condenando
Sin juicio




EROS

Verbo el de tu risa
que flota en el ambiente
soltando amarras
lastres pasados
que ya no miras

Viendo la luz allá a lo lejos
las losas que vas pisando
hacen cosquillas en tu andar

En el duermevela
intuyes vecinos latidos
que acompasan tus músculos
desperezando la sombra
que se pega a tu pies
extendiendo la luz
con la que te gusta jugar

Hay nubes que asustan
Buscas sus formas
dando vida a la tormenta
componiendo canciones
con los truenos tenores

Aunque mojes tus tobillos
con el agua desbocada
lames los rasguños
del torrente diario
aprendiendo que la vida
sigue siendo tu baza

+ Frases

Cuando Confucio toma prestado mi cuerpo, Cátedra se sienta:


  • Juzgar es gratis. Equivocarse en ese juicio puede salir caro.

  • Adelantarse a los acontecimientos puede favorecer el camino pero te carga de duelos que seguro no suceden.

  • Los abrazos son las pinzas de nuestra batería emocional

  • ¿Y los besos? Algunos la chispa de arranque, el paso de 0 a 100 de la pasión o del llanto liberador (todo depende del dador y/o del receptor).

  • Se metió tanto en la piel de su enemigo para entenderle, que terminó odiándose.


A veces...




A veces siente lástima de sí misma
viaja a años luz de lo que le rodea
con pocas cosas en común,
poco que aportar,
su silencio la recoloca

A veces siente lástima
y acompaña andares
con aire ausente
escuchando sin oír
sus propios pasos

A veces
es terca su distancia
Tira de la cinta
con la que se ata a las realidades
para evitar flotar muy lejos

Ella misma
a veces
se lastima
A veces...
... a veces.