
Resulta de tu palabra
un deje de compasión
hacia el camino que recorres
Hace tiempo que te escucho
no hago otra cosa
pero no logro encontrar
el razonamiento de tu dolor.
Sufres al tropezar
como lo haces
al andar con paso firme
porque, dices, sufrir es tu destino.
Te resistes a la sencillez
rechazas su presencia
ornamentándola
con ribetes de duelo.
Todo asomo de dicha
es replanteada hacia lo oscuro.
La belleza de tu sonrisa
resiste tensa, cautiva
y conmueve a la luz
empeñada en inundarte
Sales al mundo
con el miedo prendido
sin dar oportunidad
a lo que está por llegar
Condenando
Sin juicio

Verbo el de tu risa
que flota en el ambiente
soltando amarras
lastres pasados
que ya no miras
Viendo la luz allá a lo lejos
las losas que vas pisando
hacen cosquillas en tu andar
En el duermevela
intuyes vecinos latidos
que acompasan tus músculos
desperezando la sombra
que se pega a tu pies
extendiendo la luz
con la que te gusta jugar
Hay nubes que asustan
Buscas sus formas
dando vida a la tormenta
componiendo canciones
con los truenos tenores
Aunque mojes tus tobillos
con el agua desbocada
lames los rasguños
del torrente diario
aprendiendo que la vida
sigue siendo tu baza