Cuarenta… 40…. c u a r e n t a …
Si es que no me acostumbro. Hace 40 años que estoy por aquí y me han parecido..¿20? bueno igual exagero, quizá unos 35 estaría mejor. El caso es que tengo ya cuarenta años y hay varios tópicos sobre este inicio de década que me ha dado por repasar.
La crisis de los cuarenta… crisis… ahora… crisis con la que está cayendo… (risas)… (más risas)… (carcajada sonora)… (golpes en la mesa)… (lágrimas de risa)…
Ejem… (tos recuperadora) perdón, perdón es que… En fin. La cuestión de la crisis… me pasa como cuando jugabas a repetir mucho una palabra, la repetías tanto que al final te sonaba hasta mal, como si te la hubieras inventado. Así me pasa con esto, que aunque la sufro no me la puedo tomar muy en serio
He dejado de ser treintañera para ser cuarentona, qué mal ¿no? Pues me niego, como digo no soy cuarentona, son cuarenteña y seré cincuenteña y sesenteña y setenteña y entonces… me jubilaré visto lo visto. Aunque igual lucho porque se incorpore, en el nuevo Pacto sobre las pensiones, este artículo que propone Forges (¿Alguno le sobra algún año en su vida laboral?)

Otra cuestión: A partir de cierta edad dicen que se debe elegir entre “cara o culo”… esto… a ver… qué eligo… “Plom, Pito pito, colorito, ¿Dónde vas tu tan bonito? A la era verdadera, pin, pan, fuera.”… uff y ahora donde me hago el botox del culo?
A los cuarenta el arroz ya no está en su punto, comienza a estar pasado… si, se me pasa el arroz con lo que me gusta. Pero bueno, el arroz con leche se come un poco pasado y está rico ¿no? Y con un poco de café es una delicia del paladar.
Hoy cumplo 40 ya y como todos los años me pongo a escribir algo en el blog para autofelicitarme. ¿Y qué puedo contar de estos pasados 40 años? No he subido al Everest es más, el monte más alto que he subido no creo que supere los 500 metros. No he tenido hijos y como dicen se me está pasando el arroz, no me he casado y por ende ni divorciado ni separado, no he escrito un libro, no he plantado un árbol aunque últimamente me he dedicado a la jardinería con escaso éxito.
Pero en estos 40 años he conocido a mucha buena gente (a otra no tan buena pero eso es cuestión de olvidar), he escrito en un blog, próximamente colaboraré en una revista digital, he tenido sobrinas y sobrinos, incluso me he dedicado a adjudicarme sobrinos y sobrinas putativas, he querido y quiero, he compartido mucho tiempo de charlas para arreglar el mundo…
No, no, no os confundáis, no estoy haciendo un recuento de mi vida, no estoy escribiendo mis memorias y no lo hago porque mi memoria es a veces demasiado frágil… por cierto, ¿de qué hablaba? Ah si, que bueno he hecho muchas cosas y me he percatado que la vida es planear y no conseguir, conseguir y no planear, es decir, sorpresas y buenos momentos. ¿Los malos? Pues también, pero mejor ir acumulándolos en la P de papelera después de haber sacado lo mejor de ellos.
Conclusión:
Cuareteños del mundo, ¡uníos! Disfrutemos de la mejor década iniciada! :D