
Este poema es lo que denomino "literatura liberadora", mi propio € de bosque
Que si te quiero me preguntas
¡Y yo que sé! quiero contestar,
si cuando te miro no te veo
solo puedo indagarte.
Me trae por la calle de la amargura
tanto problema irresoluble,
tanta negatividad,
tanta basura…
Me ahoga,
me sobrepasa
y tu me pides un te quiero.
No va a poder ser,
hoy no, es imposible
porque mis te quiero son pesados,
densos, apasionados
cuando los menciono
me gusta darles
un toque de irreversibilidad.
No puedo ser menos vehemente.
Hoy no,
no quiero,
no debo
¡no puedo!
Hay tantas cosas que se plantan frente a mi
que me duelen…
tanto despropósito
que me hace temblar de rabia
que mi mano se alza pidiendo un caballo,
como aquel rey que entregaba su reino
por una salvación…
Hoy es un día de esos torcidos,
con mañanas torcidas,
palabras torcidas,
sentimientos torcidos
si debo decir te quiero
necesito entrar en el mar
hasta llegar a su fondo
gritarlo y ahogarme con sus letras.
Eso exorcizaría mi ser
podría regresar calmado, manso
con la mente en blanco para empezar de cero.
Si, te necesito aquí,
pero no puedes quitar
las telarañas de mi esperanza,
debo hacerlo solo.
Se que mañana será diferente.
O no,
quizá vuelva a torcerse el día
que mi deseo de romper con todo reaparezca…
está claro que no hay más opción
que tirar hacia delante
pero en el líquido amniótico
todo se presentaba tan idílico…
¿en qué momento cambió el cuento?